Ley de amnistía para políticos venezolanos presos pasa el primer round

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Vista general del hemiciclo de sesiones de la Asamblea Nacional, en la ciudad de Caracas (Venezuela). EFE

Caracas, 4 feb (EFE).
El proyecto de ley de amnistía que podría dejar en libertad a un grupo de opositores encarcelados por delitos vinculados a la violencia y al intento de desestabilizar al Gobierno dio su primer paso al ser recibido por la Cámara pese a las críticas del minoritario bloque oficialista.
La ley busca beneficiar especialmente a un grupo de opositores detenidos durante las protestas contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a principio de febrero de 2014, lideradas por Leopoldo López, condenado a casi 14 años de prisión por la violencia de uno de esos días.
La diputada de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Delsa Solórzano afirmó en su intervención ante el Pleno que una ley de amnistía es “necesaria” en Venezuela para “lograr la reconciliación nacional”.
“Hoy, después de 17 años de odio y división, que son sin duda alguna demasiados, para un pueblo como el venezolano, que siempre se creció, se hizo grande, en la unión y en el gentilicio venezolano, nosotros debemos unirnos para salir de esta crisis y construir juntos el futuro de Venezuela”, dijo Solórzano.
El proyecto cuenta con el total rechazo del chavismo representado por 54 diputados que, al igual que Maduro, sostienen que una amnistía para quienes, como López, participaron en aquellas manifestaciones, implicaría dejar impune a los responsables de la violencia.
El jefe de la fracción chavista del Parlamento, el diputado Héctor Rodríguez, señaló que lo que se está planteando con esa ley es que “no se castigue a los asesinos” de los 43 muertos y más de 800 heridos de las protestas.
Tras un intenso debate, el proyecto de ley, que ha sido un punto de honor de los opositores tras ganar el control de Parlamento con 109 de los 163 legisladores que habitan en la Cámara, fue aprobado para ser remitido “de manera inmediata” a la comisión permanente de Política Interior, leyó el secretario del Parlamento, Roberto Marrero.
El diputado opositor, Williams Dávila, solicitó que se declarase “urgencia parlamentaria” para aprobar el proyecto de ley de amnistía, como un “acto que reafirma la reconciliación del alma y los corazones”.
“No estamos discutiendo aquí quién mató más o quién mató menos, (…) vengo a decir que es importante la reconciliación en el país, si nosotros queremos luchar contra la pobreza, si nosotros queremos sacar a Venezuela hacia adelante no puede ser una Venezuela dividida por reconcomios y proyectos políticos”, expresó Dávila.
Al debate asistieron tanto familiares de los opositores encarcelados como la esposa de López, Lilian Tintori, o la madre de este, Antonieta Mendoza, así como de algunas víctimas de las protestas de 2014 agrupados en el llamado “Comité de Víctimas de las Guarimbas y el golpe continuado”.
Ambos grupos sacaron fotos de sus familiares y se increparon durante el desarrollo del debate, al igual que los diputados de una y otra fracción.
Este proyecto debe ser sometido al debate interno de la comisión de Política Interior y “todos los sectores que se sienten beneficiados de la misma”, según la invitación que fue extendida hoy en el Parlamento.
Cumplido este paso debe ser llevado al pleno la exposición de motivos del proyecto para una primera discusión y, de ser aprobado, el contenido íntegro de la ley será discutido en un segundo debate para su aprobación, sin especificación alguna de los plazos para que estos pasos se cumplan.
La intensa discusión se dio al mismo tiempo en el que, a unas cuantas calles del Parlamento, Maduro encabezaba una manifestación oficialista, para conmemorar los 24 años del intento de golpe Estado dirigido por el entonces coronel del Ejército y posteriormente presidente venezolano, Hugo Chávez.
En el acto, Maduro confesó que producto de la caída de los precios del petróleo que han exacerbado la crisis económica del país, su gobierno ha hecho “de tripas corazón” para pagar las pensiones y los salarios de los trabajadores.
Pese a las dificultades económicas del país que ha visto mermar hasta un 70 % de sus ingresos, presenta la más alta inflación del mundo y una severa crisis de escasez de productos básicos, Maduro aseguró que “al pueblo no le va a faltar ni trabajo, ni su remuneración, ni sus pensiones, ni su educación, ni nada”.
El mandatario venezolano también achacó la situación al dueño de las empresas de alimentos Polar, Lorenzo Mendoza, que, según él, declaró una guerra a la economía del país y pidió “recomendaciones contundentes” a sus ministros del área económica sobre qué hacer con esta supuesta amenaza.
Maduro, quien se refirió a Mendoza como un “traidor a la patria”, “ladrón” y “bandido”, pidió al pueblo “desenmascarar” al empresario “en las calles”.

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