¡A rezar y ahorrar agua!

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Actualmente, el caudal de los ríos del país está siendo evaluado por personal del Mida y el Idaan.

A rezar y ahorrar agua, porque la sequía y los efectos asociados al fenómeno de El Niño son suficientes motivos para clamar al cielo. A penas iniciamos la estación seca, pero tal vez muchos panameños no han reflexionado sobre las consecuencias que confrontaremos este año. Al parecer, las festividades del carnaval son una “tregua” perfecta para no hacerlo.

El coordinador del Plan de Sequía del Mida, Didio Batista, aseguró que en el litoral Pacífico panameño cuando ocurre el fenómeno de El Niño se agrava la deficiencia de agua en el país y es cuando “nos volcamos todos” a valorar el agua que existe en Panamá.

“Panamá siempre se ha caracterizado por abundancia de agua y de calidad, pero en estos momentos ya está sufriendo ese déficit”, dijo.

El 2015 hubo un 50% de la precipitación en el litoral Pacífico respecto al histórico, lo que significa que la recuperación que hubo en el sector agropecuario, ríos y afluentes fue de un 50%, por ende, desde inicios de años tenemos secuelas de la sequía cuando antes se manifestaba en marzo.

Desde enero tenemos secuelas de la sequía por falta hídrica y todavía nos espera llegar hasta junio para que se regularicen de nuevo las lluvias.

“Somos un país en todo Latinoamérica que más agua consume per cápita”, aseguró Batista, quien también vaticinó que el 2016 será desastroso por la extensión del periodo seco, tal como lo predicen organismos mundiales.

Efecto grave en el sector agropecuario
Remarcó que en estos momentos el efecto es “grave, grave” en el sector agropecuario, aunque desde 2015 hubo un impacto fuerte al sector.

Confirmó que el periodo de recuperación que tiene la parte bovina de pasturas, las quebradas y los mismos abrevaderos en las fincas no se llenaron a la capacidad óptima para poder abastecer de agua o alimentos a esos animales en la zona.

En el sector agrícola, el efecto es una disminución de áreas de siembra o una “no siembra” en el área que no es apta por la parte climática para seguir sembrando. Incluso en los lugares donde se utiliza sistema de riego por lo que no habrá capacidad, cantidad y calidad de agua para seguir sembrando.

Esto crea un fenómeno de desplazamiento hacia los lugares donde sí existen estas condiciones para seguir sembrando.

El Mida también está perforando pozos. De 75 pozos, 48 “positivos”.  Más de un 60% positivo en agua que no es apta para consumo humano, sino para consumo animal, y trabajan con un caudal mucho más bajo.

Es tan grave la afectación y, aunque cuestionable por muchos, en algunas tomas de agua el Idaan llega a un “tipo de acuerdo” con los dueños de terrenos para que una porción del agua cruda que sacan de los ríos se derive para uso de los potreros antes de que lleguen a las plantas, según Rodrigo Barragán, asesor técnico de la dirección del Idaan.

A juicio del abogado ambientalista Harley Mitchell Morán, el recurso hídrico en Panamá está bastante distribuido, a excepción de la cuenca hidrográfica en el canal, sin embargo, considera que hace falta integridad en las soluciones en una institución como Miambiente, la cual asigna los usos del recurso, y otras instituciones los utilizan de una forma u otra, incluso el Idaan.

“No veo muy claro hacer un pozo y no encontrar agua para consumo humano y luego el Mida la usa, mientras tanto los ríos de Chiriquí afectados, además del tema de la extracción minera no metálica, con el tema hidroeléctrico. En este sentido, hace referencia a la Ley 45 de 2004 que “abre el grifo” para que todo el mundo tenga su hidroeléctrica, independientemente de la evaluación ambiental del área.

Río Piedra

El Niño, más fuerte

Por su parte, Félix Wing Solís, viceministro de Ambiente, dijo que advirtieron responsablemente desde un principio lo que se venía con el fenómeno de El Niño, más fuerte que en años anteriores.

En agosto se logró declarar estado de emergencia por parte del Gabinete y la conformación del comité de alto nivel para desarrollar un plan de seguridad hídrica al 2050.

Solís informó que la entidad está trabajando en el enfoque ecosistémico de la restauración de las cuencas hidrográficas, para lo cual han convocado a toda la comunidad para que ayude a reforestar y se involucren en el comité de cuencas.

El año pasado nombraron 9 comités de cuencas, de los 10 como meta, en distintos ríos prioritarios del país. La jornada nacional de reforestación del año pasado tuvo más de 40 mil voluntarios reforestando unas 15 mil hectáreas, y el plan es sentar las bases para que en 20 años se reforeste un millón de hectáreas.

Necesitamos un milagro
“Hay que rezar, tener fe y ahorrar agua”, expresó públicamente Carlos Vargas, vicepresidente ejecutivo de Ambiente, Agua y Energía, de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

En el recién Foro Internacional Rosenberg sobre políticas de agua, celebrado a finales de enero en Panamá, según manifestó Vargas, unos 70 científicos hidrólogos coincidieron en que el fenómeno de El Niño, aunque ya llegó a su etapa máxima y empieza a disminuir en cuanto a temperaturas del Pacífico tropical (2.6 grados de anomalia sobre el promedio), es en el periodo de bajada (hasta mayo y junio) que vamos a seguir sintiendo los efectos.

De acuerdo con Vargas, en el foro se expuso que el agua no contabilizada en Israel es del 3%, mientras en Panamá está entre 40% a 50%, incluyendo la que despilfarramos en nuestros hogares. “Lo mismo da un grifo abierto en casa que una tubería rota en la calle, pero no tomamos conciencia”. Bajando ese porcentaje de agua no contabilizada a un 30% nos podemos ahorrar varias potabilizadoras, como lo han demostrado los estudios de Louis Berger Group.

En cuanto al fenómeno de La Niña que le sigue a El Niño, Vargas expresó que históricamente han estudiado los patrones y a veces vienen períodos normales y otros ligeramente por encima de lo normal.

La experiencia en 1997, cuando empezaron los niveles de los lagos a subir y en el mes de diciembre abrieron las compuertas de Gatún y Alajuela por exceso de agua, trae nuevamente a colación la necesidad de tener reservorios multipropósitos.

Vargas considera puntual que el Estado abandere la idea para establecer nuevas fuentes de agua, a través del comité nacional de seguridad hídrica 2015-2050, dado que por ejemplo, del Lago Alajuela tenemos agua para el consumo humano, generación de energía hidroeléctrica, belleza escénica y actividades como la pesca y el turismo.

Cuestionó que seamos ricos en recurso hídrico, pero sin agua potable en muchas partes, sustentando que somos el quinto país del mundo en cuanto a precipitación pluvial comparada en su área geográfica y el número 22 en cuanto a aportes hídricos comparados con 284 países en el mundo.

Pronóstico
Los meteorólogos e hidrólogos de la ACP le dan seguimiento cercano al fenómeno de El Niño, dado que en 2015 se registró un déficit de 35% en precipitación.

Los caudales del río Chagres de los últimos 100 años solo han sido tan bajos durante el fenómeno de
El Niño del año 1997 y 2015, advirtió Vargas.

Calificó como realmente crítica la situación de los niveles de los lagos Gatún y Alajuela. A finales de enero, Gatún en 1.4 metros por debajo del nivel promedio de esta época, es un espejo de agua de 424 km2, de manera que hay un gran déficit de volumen de agua. El Lago Alajuela que abastece básicamente a la planta de Chilibre en más de 2.5 metros por debajo del nivel.

Los pronósticos de la ACP que le dan seguimiento a toda la hidrometoerología indican que no lloverá tal vez a finales de mayo o principios de junio.

Eso significa, según Vargas, que estos niveles en el Lago Gatún obligarán a la ACP probablemente a emitir boletines de restricciones en el calado de los buques para comunicarle a las navieras con cinco semanas de anticipación.

Ante tal pronóstico, la ACP ya licitó y adjudicó la compra de ocho nuevas bombas auxiliares de succión de agua cruda para garantizar la correcta operación de las plantas potabilizadoras de Monte Esperanza, Miraflores y Mendoza porque se esperan niveles tan bajos en este lago que probablemente estas plantas no podrán funcionar.

“Hemos profundizado el cauce del Canal y lo dragamos continua y permanentemente para garantizar el tránsito seguro de los buques, y hemos prohibido el uso de generación hidroeléctrica en Gatún, la estamos generando a través de termoeléctricas y seguimos modificando las formas de operar las esclusas a través de procedimientos innovadores que han ahorrado una considerable cantidad de agua en el uso de las esclusas”.

La prioridad en la administración de los recursos hídricos de la ACP es garantizar el agua cruda para el correcto funcionamiento de las plantas potabilizadoras. El consumo de la población es el factor número uno en esta administración.

ACP administra el lago Alajuela, de tal forma que se garantice que en toda esta temporada seca tendrá los niveles y el agua suficiente para la operación de la planta potabilizadora de Chilibre.

Para Vargas, el enfoque debe ser hacia la conservación de las cuencas hidrográficas del Canal. En los últimos 3 años, la ACP, a través de un plan de reforestación, ha reforestado cerca de 7 mil hectáreas, tienen proyectos agroforestales, psicopastoriles con la comunidad que vive en la cuenca, programas de incentivos económicos por servicios ambientales para la gente que cuida los bosques.

“Ese cuidado del bosque nos produce captura de carbono para evitar el cambio climático, nos produce oxígeno, mejora la cantidad y calidad del agua, evita erosión y sedimentación, pero eso no es gratis, hay que trabajar con la gente que cuida, monitorearlos, medirlos y si hacen el trabajo bien hay que retribuirlos”, sustentó.

Cultura del ahorro
Stanley Heckadon, científico del Instituto Smith Sonian de Investigaciones Tropicales, calificó como un malgasto astronómico el consumo de agua per cápita en Panamá, entre 200 y 250 galones diarios.

Esto en parte, sustenta, no solo al mal estado de los acueductos que están viejos y necesitan reparación, sino también a los viejos sistemas de grifos en las casas que botan demasiada agua y necesitan ser reemplazados a sistemas mucho más eficientes y ahorrativos.

Heckadon apela a una cultura del ahorro del agua, un recurso finito y vital. Es necesario un cambio en los hábitos culturales del panameño, que asume que una vez llegan las lluvias, los ríos y lagos tienen agua.

Tal como las virtudes de la ética del trabajo y de la honestidad aprendidas en casa, el científico cree que una buena educación sobre el buen uso del agua empieza en el hogar.

“Si uno aprende viendo que en casa el agua se bota, 100 galones para lavar cada carro y si la casa tiene 4 carros serían 400 galones y como hay que lavarlos todas las semana, entonces imagínese los miles de galones que se malgastan”, sustentó.

Para Heckadon, el tema de la cultura en el uso del agua es parte clave, al igual que la parte científica en el uso del recurso. Pregúntele a la gente que “carnavalea” si piensa en el agua después, concluyó.

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