Magdala, bronce de la época del Segundo Gran Templo

2

Elementos de bronce de la época del Segundo Gran Templo fueron descubiertos en las excavaciones de Magdala. 

La temporada de excavación fue establecida junto al muelle del gran asentamiento de Magdala. Voluntarios de Chile, México, Italia y España llegaron a Magdala, a fin de colaborar y continuar las excavaciones en el sitio.

Una pala de incienso, de bronce, decorada (usada para el traspaso de las brasas de un lugar a otro) y una jarra de bronce, fueron descubiertas recientemente, en las excavaciones arqueológicas en Magdala, en la costa occidental del Mar de la Galilea.

La Autoridad de Antigüedades de Israel está llevando a cabo excavaciones arqueológicas, previstas para la construcción de una casa de huéspedes en Magdala. La tierra es propiedad de Arke New Gate.

La palabra hebrea que refiere a una pala de incienso, es “majtá”, que se deriva de la acción de rastrillar o juntar brasas, y se menciona en la Biblia en Éxodo 27: 1-3: ” Harás el altar… Harás ollas para que puedan recibir sus cenizas , y las palas y las cuencas de los tenedores y las cacerolas de incendios; todos sus utensilios harás de bronce “.

La “majtá”, se cree, que ha sido un implemento sagrado como el resto de los elementos que se utilizaron en el templo, que era utilizada principalmente para el traslado de las brasas de un lugar a otro. Las palas de incienso aparecen con frecuencia en el arte judío, como uno de los artículos religiosos asociados con el Gran Templo, y que se han representado en los pisos de mosaico de sinagogas, junto a la Menorá (Candelabro), el Lulav (Palmera datilera, de las cuatro especies de Sucot) y el Etrog (Citrus, otra de las cuatro especies de Sucot)

 Según Dina Avshalom – Gorni, la arqueóloga jefa en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel, ” La pala de incienso que se encontró, es una de las otras diez que se conocen en el país, desde la época del Segundo Gran Templo. De las primeras investigaciones en el mundo, se pensaba que la pala de incienso fue utilizada solamente con fines rituales, el cuidado de las brasas y el incienso que se quema en ceremonias rituales.

Con los años, después de que también fueron descubiertas palas de incienso, en un contexto no religioso, al parecer, fueron también utilizadas, como herramientas para las tareas diarias.

La pala de incienso y una jarra encontradas en nuestra excavación, fueron expuestas recostadas, una junto a la otra en el suelo de una de las habitaciones, en los almacenes ubicados en las adyacencias del muelle de un gran asentamiento judío, a orillas del Mar de la Galilea, en el período del Segundo Gran Templo.

Estos instrumentos pueden haberse guardado en el almacén como reliquia de una familia judía que vivía en Magdala, o, así también, pueden haber sido utilizados para el trabajo diario.

En los últimos años, la Autoridad de Antigüedades de Israel, ha estado al frente de amplias excavaciones en el sitio, supervisadas por los arqueólogos Dina Avshalom-Gorni y Arfan Najar, en colaboración con la Universidad Anáhuac de México, representada por la arqueóloga mexicana, la Dra. Marcela Zapata- Meza.

Durante la excavación arqueológica en Magdala, un asentamiento judío que data de la época del Segundo Gran Templo, fueron revelados, al descubierto, baños rituales judíos (mikvaot), calles, un mercado y las instalaciones industriales, así como una sinagoga, cuyas paredes estaban decoradas con color yeso y piso de mosaicos a lo largo de la acera.

En el medio de la sala principal de la sinagoga se descubrió una piedra, conocida como la Piedra Magdala, que representa el segundo Gran Templo de Jerusalem, dentro de una Menorá (Candelabro) de siete brazos tallada sobre uno de sus lados.

La sinagoga, data del inicio del siglo I de la Era Común, período del Segundo Gran Templo y el ministerio público de Jesús alrededor de la Galilea. La sinagoga, es una de las siete sinagogas más antiguas de este período, descubiertas hasta ahora en Israel.

De acuerdo con Eyad Bisharat, que supervisó el trabajo en el área de excavación, en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

“Los voluntarios estaban absolutamente entusiasmados. Simplemente, no se pudieron calmar, a sabiendas de que estos artefactos habían estado esperando justo debajo de la superficie durante 2.000 años. Incluso nosotros, excavadores ya experimentados, estábamos muy emocionados, porque no todos los días uno descubre artefactos raros como éstos, y en un buen estado de conservación”.

Según Arfan Najar, arqueólogo que dirige las excavaciones en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel, “Una pala de incienso similar y una jarra como las que se encontraron aquí en Migdal (Magdala en Hebreo) fueron descubiertas por Yigael Yadin en un escondite que data de la época de la revuelta de Bar Kojba, que fue revelado en la Cueva de las Cartas en el desierto de Judea. Palas de incienso, también se han encontrado en la Galilea en Bethsaida , Taiyaba y en Wadi Hammam, y en todo el país, pero con todo, éste es un hallazgo muy infrecuente”.

La temporada de excavación fue establecida junto al muelle del gran asentamiento judío de Magdala. Los voluntarios de Chile, México, Italia y España llegaron a Magdala con el fin de ayudar y continuar con las excavaciones en el sitio. El próximo verano, un grupo de voluntarios y estudiantes de México, continuará excavando y restaurando los restos de descubrimientos a lo largo de las excavaciones, en la zona sur del sitio.

Magdala ya está abierto al público todos los días y los visitantes pueden recorrer los restos de una ciudad judía del primer siglo y Duc in altum (Rema mar adentro), un nuevo centro de oración en el lugar. El sitio es considerado, como el cruce de la historia judía y cristiana, por su importancia histórica y religiosa para los judíos y cristianos por igual.

Leave A Reply

Your email address will not be published.