Noticias 7 Dias Navidad

El baño acapara el 50% del agua que consumen las casas

15

Dejar el grifo del lavamanos abierto al cepillarnos los dientes, abrir la regadera mientras nos aplicamos champú o usar el inodoro como basurero son malos hábitos de consumo no racional del agua potable. Los baños acaparan el 50% del agua que consumimos en casa y si queremos hacer una diferencia en el consumo, hagamos ajustes empezando por allí, por el baño, indicó la directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), Rita Spadafora.

Hacer mantenimiento en este lugar de la casa representaría un significativo ahorro de agua, por lo que recomienda verificar que no haya daños en los inodoros, cerrar el grifo cuando nos cepillamos o lavamos la cara y/o bajar la intensidad del grifo regulándolo por la llave de paso.

Cosechar agua de lluvia
Existen buenas prácticas que podemos aplicar para reciclar agua. Una de ellas es recoger agua de lluvia en tanques y utilizarla en las viviendas, por ejemplo, para lavar el garaje o regar el jardín que usualmente lo hacemos con manguera sin ningún tipo de dispositivo regulador.

“Para tantos hogares donde el acceso al agua potable es intermitente, los sistemas caseros de recolección de agua de lluvia son una opción. Estos sistemas colectan el agua que cae sobre el techo de la casa y la canalizan a un tanque para usarla en áreas exteriores “, dijo Spadafora.

Otras opciones o medidas posibles que recomienda Spadafora, si adquirimos el compromiso, sería recoger el agua que sale de la ducha mientras esperamos a que se caliente para limpiar los pisos, reciclar el agua con la que enjuagamos los platos y echársela a los inodoros, y el agua en la que cocinamos vegetales y pastas para regar las plantas.

Ante la peor sequía
No existe un estudio real que sustente la cantidad de agua ni el tiempo de vida de los acuíferos, los cuales solo deberían usarse cuando ya el problema de la precipitación es muy grave, de acuerdo con Spadafora.

“No podemos depender de ellos, es más sostenible y más económico recolectar el agua de lluvia”, asegura.
Para este verano se han abierto muchos pozos como una medida para afrontar la sequía y desafortunadamente no en todos los pozos se ha encontrado agua.

Spadafora asegura que se les dijo a los finqueros de la región de Azuero que el 2016 sería un año fuerte por el fenómeno de El Niño y no se prepararon para recoger agua en reservorios, lagunas, etc.

Justifica la perforación de pozos por encontrarnos en emergencia, sin embargo, espera que para los próximos años nos preparemos para aprovechar el agua de lluvia y no sigamos con la práctica de abrir pozos todos los años.

Mejorar nuestros reservorios
Se estima que 119 mil millones de galones de agua se pierden todos los años en la época de lluvia porque no se recaudan.

La directora ejecutiva de Ancón sostiene que el problema no es que no llueva, el problema es que llueve en ciertas épocas del año pero no tenemos dónde guardar esa agua.

Recomienda trabajar y prepararnos mejor en la adecuación de reservorios para almacenar agua durante la época de invierno y usarla cuando la necesitemos.

“Hay que impermeabilizar los reservorios que tenemos y arborizarlos para que no se evapore tan rápido el agua; ahondarlos, pero en general hay que crear más reservorios”, sostiene.

Consumo racional del agua
Panamá consume más agua per cápita de la que debería al día: 365 litros de agua o más, pero ¿qué ha pasado con las campañas del uso racional del agua?

Spadafora considera que debemos ser más constantes con las campañas de ahorro de agua, puesto que si solo las enfocamos a los meses de sequía, cuando empieza a llover, todos nos olvidamos.

“Deben haber también sanciones para hábitos de consumo irracional, estemos o no en sequía, estemos o no en un año de El Niño”, estima.

A juicio de Spadafora, esta crisis debe servirnos para que todos hagamos un consumo más responsable del agua potable y para que las autoridades hagan cumplir la ley y promuevan políticas que incentiven la conservación de nuestros bosques y la reforestación.

REFORESTAR (Copiar)

Conservación de los bosques
Los modelos de desarrollo con políticas públicas distorsionadas han podido más que las campañas de conservación, según Spadafora.

“Si para titular una finca tienes que deforestar, vas a deforestar. Si recibes más incentivos para desforestar y meter vacas y a nadie se le da incentivos para dejar áreas de bosque en esas fincas, vas a deforestar. Si recibes más incentivos para sembrar arroz que para sembrar árboles vas a deforestar siempre”, manifiesta.

Estima que los incentivos deben corresponder al servicio que se le da al país, en seguridad alimentaria, provisión de agua, productividad de suelos, control de inundaciones, y tantos servicios que nos prestan los bosques y que todavía no conectamos con nuestro diario vivir.

El Ministerio de Ambiente, con el grupo gestor de la Alianza por el Millón de Hectáreas, y Ancón ya trabajan en la elaboración de un proyecto de ley de incentivos para promover un desarrollo forestal sostenible.

Por otra parte, define la educación ambiental como un enfoque de educación que promueve hábitos de vida para un desarrollo más sostenible. Considera que todas las materias educativas deben enfocar mensajes hacia la racionalidad de los usos de nuestros recursos naturales.

Medidas a corto y a largo plazo
A corto plazo, incentivar de una vez por todas una cultura de uso responsable de agua para usar mejor de lo que disponemos en este momento.

En este sentido, actualmente Ancón realiza una campaña con el apoyo de Cervecería Barú para llevar el mensaje a la población de cuidar el agua y empezar a plantar árboles. Esta campaña ya inició en redes sociales y pronto iniciará en televisión.

“Estamos abocados a la reforestación como una medida para asegurar la provisión de agua y también a estas campañas responsables de agua potable”, dijo.

A largo plazo, hacer más y mejores reservorios: lagos en nuestras fincas, proyectos de captación de agua de lluvia, embalses de uso múltiple: agua potable, agricultura, recreación, energía.

Desconocimiento o indiferencia
Asegura que los panameños seguimos sin entender el papel de los bosques y la biodiversidad en la productividad de nuestros sistemas agrícolas.

El debate es si hay un total desconocimiento de la importancia de los bosques de galería o si ha sido una indiferencia total, puesto que la gente al querer más tierras para sembrar, ignora que le está quitando productividad a sus propias tierras.

Spadafora destaca la importancia de crear conciencia en preservar y cuidar los bosques de galería como una de las principales fuentes de provisión de agua.

La tala produce un incremento de CO2. “Si tuviéramos más bosques en nuestro país, los efectos macroclimatológicos de El Niño no fueran tan fuertes, es decir, seríamos menos vulnerables al impacto de estos cambios globales”.

¿Tendremos agua en 2050?
Asume que en Panamá no dejará de llover antes del 2050. “El problema es dónde guardamos lo que cae para los meses cuando no caiga, cómo nos aseguramos que luego de que caiga no se contamine y, luego, cómo la usamos y cómo distribuimos esa agua para los diferentes usuarios de forma equitativa”, sostiene.

Una perspectiva económica realista para los próximos años, si las aguas subterráneas a nivel mundial se agotan, sería aprovechar mejor el agua de lluvia y mover agua de cuenca a cuenca. Para Spadafora, estas son opciones a las que espera no tenga que llegar Panamá.

“Si un país no puede producir por falta de agua, vendrán las guerras por tierras que si tienen agua y son productivas”, advierte.

Leave A Reply

Your email address will not be published.