José Rodríguez fue absuelto de genocidio

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Guatemala/ EFE

El Tribunal de Mayor Riesgo B de Guatemala, en una decisión dividida, resolvió absolver de los delitos de genocidio y deberes contra la Humanidad al ex jefe de Inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez, al considerar que la Fiscalía no consiguió “quebrantar su estado de inocencia”.

La jueza presidenta del tribunal, María Eugenia Castellanos, y el juez Jaime González consideraron que el acusado no emitió órdenes ni hubo pruebas de su participación en el área ixil, donde hubo masacres en 50 aldeas en las que fueron asesinados 1.771 indígenas, aunque la jueza Sara Yoc consideró que Rodríguez, como director de Inteligencia G2, sí era responsable de los hechos.

El Tribunal consideró, además, por unanimidad que en Guatemala sí hubo genocidio y delitos contra los deberes de la Humanidad contra el pueblo ixil, en el departamento norteño de Quiché, cometido por el Ejército entre 1982 y 1983, durante la administración del entonces presidente de facto, José Efraín Ríos Montt.

Pese a que haber resuelto por unanimidad los delitos de genocidio y contra los deberes de la humanidad, la “falta de plena prueba” provocó que Rodríguez quedara “libre de todo cargo”, por lo que, una vez que las víctimas y asistentes desalojaron la sala y la calle frente al edificio, salió acompañado de su familia e ingresó en su automóvil.

Operativo de Seguridad

Una decena de personas afines al general retirado le manifestaron su apoyo antes de que éste abordara su camioneta, en medio de un fuerte operativo de seguridad, y criticaron al sistema de justicia local, que no “ha sido capaz” de llevar ante sí a “los guerrilleros” y ha permitido que hayan “vividores del conflicto”.

El jefe de la Unidad de los Casos Especiales del Conflicto Armado de la Fiscalía de los Derechos Humanos, Érick de León, sostuvo que “analizarán” el fallo junto a los querellantes para determinar si presentarán alguna acción para intentar revocar el fallo.

Uno de los abogados de las víctimas, de la Asociación Justicia y Reparación, Santiago Choc, aseguró a Acan-Efe que si bien revisarían la sentencia, el Tribunal “se equivocó al ajustarse a la figura de cadena de mando, que no era lo que se buscaba, pues el acusado era tenía una calidad de asesor del alto mando, pero él definió a quién debía perseguir el Ejército”.

Rodríguez dijo al salir que, por segunda ocasión en cinco años, dos tribunales distintos lo consideraron inocente de un proceso “que fue idéntico, con los mismos testigos, las mismas pruebas y los mismos peritos”, pero añadió que se sentía insatisfecho al ver que se volvió a decir que había habido genocidio, así como en 2013 fue sentenciado el exdictador Ríos Montt, aunque días más tarde la Corte de Constitucionalidad anulara el proceso de aquél entonces.

Voto disidente 

En su voto disidente, la jueza Yoc dijo que le parecía “sorprendente” que el acusado, habiendo sido director de Inteligencia” y siendo nombrado “el mismo día que tomó posesión Ríos Montt”, no se hubiera considerado su participación como “la persona que llegó a la conclusión de quiénes son los enemigos internos”.

Rodríguez, añadió Yoc, “nos dijo quién era el enemigo y dio la instrucción, lo cual consta en su firma”, en uno de los planes operativos que echó a andar el Ejército entre marzo de 1982 y julio de 1983.

La propia Yoc se encargó de leer las consideraciones del Tribunal en las que se indicó la forma de actuar del Ejército, sus fundamentos filosóficos, que, en conclusión, desde una perspectiva “racista” y “oligárquica”, llegó a realizar “las atrocidades más aberrantes”, como “haber masacrado a bebés, niñas y niños, abuelos y mujeres embarazadas, a quienes sacaron los neo natos para estrellarlos en las rocas”.

Pero el juez González advirtió que la Fiscalía había presentado peritajes que, en su mayoría, tenían como base los estudios de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico y el Informe Guatemala Nunca Más, los cuales “no son vinculantes”, recordó.

Añadió que el instructivo de inteligencia que se agregó al Plan Victoria 82 como anexo, que tenía la firma de Rodríquez al final, “no influyó” en el plan operativo -que además era a nivel nacional y no específico del área ixil- pues se agregó una semana más tarde de haber entrado en vigor.

Complicidad 

Pese a que González manifestó que la Fiscalía no logró establecer que Rodríguez hubiese emanado alguna orden, Yoc expuso que uno de los peritos, el general retirado y exjefe del Estado Mayor del Ejército peruano Rodolfo Robles Espinoza, explicó que “no se le podía acusar por una autoría, sino por la complicidad en los hechos”.

El silencio inundó la Mega Sala del Tribunal guatemalteco, que solo fue interrumpido por tímidos gritos que reivindicaron el hecho de que se cometió genocidio y por la agridulce manifestación en la calle, que recibió con aplausos a las mujeres y hombres ixiles que, con tristeza, concluyeron su segundo encuentro, en este ocasión amargo, con la justicia local.

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