500 Años Panama

Juegos Panamericanos contra viento y marea

13
Manuel Robles Sosa/Prensa Latina
Los Juegos Panamericanos de Lima, cuya inauguración será el 26 de julio, estuvieron a punto de cambiar de sede debido a presiones políticas, lo que hubiera sido vergonzoso, según el presidente del comité organizador, Carlos Neuhaus.

Así lo recordó hoy el dirigente, cuando avanza la cuenta regresiva para el inicio de las competencias, dentro de cuatro días, y para la ceremonia inaugural, en el Estadio Nacional, dentro de seis.

Perú obtuvo la sede en octubre de 2013, bajo el gobierno del presidente Ollanta Humala, pero las obras y la organización no habían avanzado cuando un nuevo gobierno, en 2016, asumió funciones en medio de una campaña contra la realización de los juegos.

El rechazo alegaba que el país debería destinar a otros fines sociales el dinero previsto para los Panamericanos, y la campaña arreció, por motivaciones políticas, tras las grandes inundaciones de comienzos de 2017 y reclamaba usar los recursos en la reconstrucción de las regiones afectadas.

Sin embargo, el gobernante Pedro Pablo Kuczynski consideró que el Estado peruano había asumido un compromiso y debía honrarlo, y en mayo de 2017 designó a Neuhaus para dirigir la colosal labor de realizar las obras y preparar los juegos en solo 26 meses.

El dirigente declinó juzgar a quienes no avanzaron la tarea con anticipación y dijo que su pensamiento, desde que fue designado, estuvo enfocado en dedicarse a trabajar para cumplir el reto

«Había que cumplir un compromiso del Estado peruano pues no podíamos sufrir la ignominia de ser un país que prometió algo y no cumplió; ese oprobio no lo podíamos permitir», señaló en una entrevista radial.

Además, anotó, si Perú hubiera renunciado a la sede de los Panamericanos, hubiera sido sancionado con el impedimento de organizar cualquier evento deportivo internacional durante una o dos décadas y con una multa de 50 millones de dólares.

Neuhaus recibió un plan maestro dejado por el comité anterior y lo adecuó a las necesidades de urgencia y ahorro, con modificaciones que incluyeron el reemplazo de las 39 torres de menor envergadura previstas para la Villa Panamericana, por solo siete de mayor altura, manteniendo el número de departamentos.

También racionalizó el número de los escenarios, sin afectar las competencias y cambió algunos por opciones que reducían el tiempo de construcción o remodelación, lo que significó un ahorro de cerca de 200 millones de dólares respecto al presupuesto inicial, de aproximadamente mil 200 millones.

Para avanzar a ritmo intenso, dictó normas que agilizaban trámites y procedimientos y el comité organizador contactó con gobiernos de países que han sido escenario de Juegos Olímpicos recientes y firmó un convenio con el Reino Unido, por el cual fueron contratadas tres empresas especializadas en la materia.

En lo deportivo, Neuhaus apuntó que los Panamericanos han ganado importancia, pues los deportes clasificatorios para los Juegos Olímpicos se incrementaron de 12 en el evento anterior de Toronto, a un total de 22 en Lima, lo que garantiza que participarán los mejores valores del continente.

Entre los logros de los juegos de la capital peruana, destacó el acto inaugural, de alto contenido cultural y que pasará revista a cinco mil años de historia, mostrando desde las culturas precolombinas hasta lo contemporáneo; en un espectáculo de música, baile y color de dos horas y 20 minutos.

Neuhaus añadió que en forma paralela se desarrollará ‘Culturaymi’, que fusiona las palabras cultura hispana, y raymi (fiesta en idioma quecha) y que mostrará la riqueza cultural del país, incluyendo su famosa expresión gastronómica, así como muestras de las de algunos países participantes.

Leave A Reply

Your email address will not be published.