Noticias 7 Dias Navidad

Las Mercedes en Guararé y la Comarca

14

 

Pastor E. Durán Espino  / Educador

Una “advocación” es la dedicación de un lugar religioso (templo, capilla o altar) a un santo o a la Virgen María.  Las advocaciones pueden ser: las de carácter místico, relativas a dones, misterios, actos sobrenaturales, etc., y, las apariciones de la Virgen o de algún santo en algún lugar.

La devoción a la Virgen de Las Mercedes se inició en Cataluña (España) en el siglo XIII (1218).  Esta devoción a la “Meche” (como dicen en Guararé, ciudad de la provincia panameña de Los Santos), se regó pronto por España, Francia e Italia, a partir de aquel siglo XIII gracias a los misioneros mercedarios.  Con la Evangelización de América, se extendió por toda América.

San Pedro Nolasco y Jaime I, rey de Aragón y Cataluña, tuvieron por separado una visión de la Virgen dándose a conocer como “La Merced ” y pidiendo la fundación de la orden religiosa que se dedicara a rescatar pacíficamente a los cautivos cristianos que estaban en poder de los musulmanes.

La “Meche” en Guararé: Durante el reinado de Carlos V. (1788-1855) el Papa mandó a unos mercedarios ecuatorianos de apellido Fajardo, a recorrer Centroamérica. El Rey les regaló una imagen de Las Mercedes.  Al llegar a Panamá desembarcaron por el puerto de Mensabé, en Las Tablas, y permanecían allí.  Un día, al viajar hacia La Villa de Los Santos, se encontraron con unas beatas que vivían en Las Lagunitas de Guararé y les regalaron la imagen.  Allí, a la orilla de la quebrada El Espino, le hicieron una choza-capilla.  Por ser Las Lagunitas una barriada muy pantanosa, la mayoría de sus moradores se trasladaron después al lugar donde está hoy la ciudad de Guararé y le edificaron a la “Meche” una capilla de quincha donde actualmente está la iglesia.

Un campesino pobre estaba quemando un potrero en la barriada El Espavé y la candela se pasó al potrero de un señor rico que amenazó al pobre con obligarlo a pagarle “daños y perjucios”.  El señor pobre, invocó a la Virgen y se formó un remolino que apagó la candela.  Fue el primer milagro de “La Meche” en Guararé.

Las Mercedes en la Comarca Ngäbe-Bugle: Un 22 de septiembre de 1962, Jesucristo y la Virgen María se le aparecieron a la joven señora Besigó Kruningrobu (Besigó de Boca de Balsa) cuyo nombre legal era “Delia Bejerano de Atencio”, cerca de Soloy (por eso existe hoy un distrito comarcal llamado “Besigó”).  Jesucristo y María llegaron en un aparato parecido a una motocicleta., bajo una tormenta matinal, pero sus vestidos no se mojaban, el agua les escurría como sucede en el plumaje de los palmípedos.  María vestía una bata “subrure” (amarilla) y Jesús una bata morada y calzados plateados.  La fecha (20 de septiembre) y la bata “amarilla” (como la imagen de la patrona de Guararé) no nos deja lugar a dudas que se trató de la Virgen de Las Mercedes.

La pareja celestial entró al rancho de Besigó y se acomodó en el jorón, el cual quedó convertido en una confortable cama, y en cuestión de una hora (de 11:00 a.m. a 12:00 m.), el que dijo ser Jesucristo le dió un mensaje divino a Besigó, para que lo predicara a su pueblo.  Desde entonces comenzó una nueva religión a congregar fieles indígenas con cantos y alabanzas a Jesucristo y a la Virgen María (esta narración la tomamos de una entrevistas que realizamos a principios de los años 90 al cacique de la iglesia Mama-Tata Owoyo Kiabu (Pedro Rodríguez) y a la predicadora, Florinda Montezuma (q.p.d.).

(Fuentes: Ambrocio “Bocho” Pérez Espino, Pedro Rodríguez y Florinda Montezuma).

 

Leave A Reply

Your email address will not be published.