Desatar polémica por las licitaciones

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Los casos de enriquecimiento ilícito en Panamá se pueden contar por docenas. No se puede ni pensar que las autoridades del  Gobierno Nacional, actual y los y cualquiera de los anteriores, sigan abanicando situaciones igual el recordado caso cuando por medio de la Dirección de Aeronáutica Civil se  intentó en ir tramitando la supuesta compra de un avión presidencial sin pasar por los filtros adecuados que exige toda transparencia en un debate público de licitaciones.

Hoy, igual que ayer, el solo hecho de escuchar a algunos  funcionarios aplaudir cuando se licitan algunos negocios que son propios del Estado, eso aterra hasta el más humilde de los ciudadanos. Solamente tendríamos que ir y sentarnos en cualquier parte de la Provincia de Colón, escucharemos los rumores entre aquellos ciudadanos que sí son las voces del pueblo.

Hay que meditar u observar en el tiempo una promesa de campaña, “se puede meter la pata, pero no meter la mano”. Muchos ciudadanos aún confían en la fuerza de un gobierno que logró el triunfo voto por voto prometiendo el cambio adecuado, el cambio adecuado pudo lograrse más no obstante, había funcionarios que no estaban a la altura de una política económica de Estado.

Hoy el circo no ha cambiado en nada, debería el actual gobierno  su camino por la lucha contra la corrupción o frenando la ola de delincuencia en el país que ya nos ahoga a todos. Por las calles de Panamá no se puede avanzar.

Dicho de otro modo, existen eventos que no merecen aplausos, la corruptela tiene que ser frenada, las declaraciones rimbombantes también deberán ser frenadas. No podemos permitir que en el país estos hechos sigan adquiriendo visos de heroísmo descarado. Son forma de abanicar actos que destruyen hasta la conciencia jurídica y moral de la ciudadanía, al grado de volverse insensible, incluso, a los crímenes de gran impacto, al extremo de admitir al sinvergüenza y hasta el mismo delincuente verlo pasear por las calles como si fuera en la sala de su casa.

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